Consejos

Algo más sobre Bonsái

Algo más sobre Bonsái, es decir que continuamos sumando a  los conceptos aportados en nuestro post anterior, provenientes a su vez de lo que yo misma aprendí hace poco en un curso de  Bonsái.

¿Qué hay de las herramientas adecuadas? Comencemos por hacer una lista:

Una pala de tierra de punta, un saco impermeable, unas tijeras de un buen corte, un poco de musgo y agua, y mucho amor a la Naturaleza, son los elementos indispensables para conseguir un bonsái.

Para sacar del monte un pequeño árbol hay que empezar por hacer una zanja alrededor del tronco. Se realiza la misma a una distancia de unos 25 cm y a una profundidad similar, hasta dejar al descubierto el cepellón, suprimiendo las raíces que sobresalgan con un corte muy limpio para evitar infecciones.

Inmediatamente se rodea el cepellón con musgo, se ata fuertemente para que no se desmorone y con mucho cuidado, se separa del suelo y se coloca en el saco impermeable. Una vez dentro se riega y ya se puede trasladar y plantarlo en un recipiente adecuado al tamaño del cepellón cortado.

En un período de 3 años, la tierra tiene que ser reducida a un tercio, respetando en todo este tiempo las raíces que sobresalgan, procurando no herirlas y plantando cada vez en un tiesto menor, hasta llegar al definitivo. Mientras duran los trasplantes hay que mantener el arbolillo a la sombra.

Si lo que se trata de recuperar del suelo es una conífera, conviene cavar la zanja a la salida de la época cálida, pero no debe arrancarse el cepellón del suelo, sino cubrir el hueco con turba del mismo monte, hasta que en plena época fría se efectúe la extracción. Para hacer bonsái pueden conseguirse también arbolillos de un vivero porque, sobre todo para las especies que deben ser injertadas, se requieren conocimientos profundos de jardinería.