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Amarilis, una fiesta de color y matices

Amarilis, una fiesta de color y matices. Seguro la conoces simplemente como Amarilis, pero de esta planta hay muchas variedades, entre ellas la que puedes ver en la imagen, cuuyo nombre científico es Amaryllis belladona.

¿Por qué son tan seductoras? Lo más destacado es -sin duda- su floración, ala vista están sus exhuberantes flores en forma de trompeta que y que puedes hallar en una multiplicidad de tonos simplemente encantadora.

Los colores van desde el blanco al color rosa y rojo, aunque algunas variedades tienen pétalos rayados.

Son muy fáciles de cultivar (no necesitas hacer un curso de técnicas de jardinería ni mucho menos) ya que puedes hacerlo desde bulbos. Cuando compres uno de ellos, busca uno grande y regordete, de ser posible con algunas raíces adjuntas.

Elija una maceta que sea ligeramente más grande que el bulbo, y haz un hoyo en la  tierra de la maceta, cuidando de dejar a los “hombros” (el tercio superior de la bulbo) expuesto.

Mantenga la mezcla de tierra húmeda, pero no mojada, y temperaturas superiores a 18 º C. Las temperaturas óptimas son 20 a 25 º C.  Coloca la maceta a plena luz y controla su crecimiento para continuar con la certeza de que tu planta se desarrollará sana y vigorosa. Deberías ver un brote de la flor aparecer, después de un par de semanas.

Un consejo “de la abuela” da vuelta a tu maceta con regularidad (en relación al mayor impacto de luz) para que el tallo de la flor no crezca en una sola dirección. Las flores pueden ser muy recargadas, por lo que puedes necesitar darles soporte con unas varillas a modo de tutores o atarla a algún soporte lateral con finos hilos de rafia.