Arboles

Cuidado de los árboles frutales en verano

durazno

En nuestra página no nos cansamos de repetiros que cada especie de árbol frutal es distinta, y que el consejo fundamental es hacer siempre una aproximación a sus características para cuidarla en condiciones. Pero existen algunas premisas básicas que se ajustan a todos ellos, sobre todo en verano.

El verano es época de dejar reposar las plantaciones de árboles en nuestro jardín, o al menos es lo que recomiendan los expertos. Vivamos o no en una zona calurosa, no debemos descuidar el aumento en el riego, cuidando, por supuesto, de no encharcar el terreno alrededor de las raíces. El otro aspecto importante es el abono: al igual que en primavera, se recomienda que se agregue a la tierra un fertilizante con nitrógeno, y a ser posible con un contenido elevado de este elemento. En las tiendas de productos de jardín nos encontramos con distintas marcas y posibilidades, y algunas están especialmente pensadas para los árboles frutales y sus necesidades especiales cuando aprieta el calor.

Las plagas de verano

Por otro lado, hay que tener mucho cuidado con las plagas, algunas de ellas silenciosas y nimias a simple vista… pero que pueden esconder aspectos mucho más serios. Por ejemplo, las hormigas, que pueden causar estragos en un árbol frutal, y que serán de las visitantes más habituales, atraídas por el aroma. Para minimizar su presencia y no tener que recurrir a insecticidas, nada como colocar barreras en los árboles, ya sea a base de gomaespuma o de las conocidas como “polleritas” de aluminio, que las harán desistir de sus paseos. Otras dos soluciones consisten en hervir agua con una hebra de tabaco o dejar reposar un litro con un par de cabezas de ajo en ella; convertir ambos “brebajes” en pulverizadores servirá para acabar con las hormigas, un remedio natural que no dañará para nada a nuestro árbol o a otras plantas del jardín.

Por último, mucho cuidado con las larvas que se esconden en los frutos que veamos caídos al pie del árbol. Si las detectamos, lo mejor es deshacernos del fruto, simplemente. ¡Nunca tratar de retirarlas sin más!