Arboles

Cuidado de los árboles frutales en verano

manzano

Una de esas máximas que conocemos todos los aficionados al mundo del jardín es que no debemos plantar árboles frutales en verano. En la época de calor debemos extremar su cuidado, en efecto, aunque sin agobiarnos. Os contamos algunas premisas.

No es infrecuente encontrarnos con ciudades del sur, de zonas muy calurosas, plagadas de naranjos, manzanos y otros árboles frutales que se muestran tan sanos y vivaces como si estuviéramos en plena primavera. Así que no siempre el calor hará estragos terribles en ellos, aunque está claro que tendremos que poner mayor empeño en algunos detalles muy sencillos en nuestro jardín, como los que enumeramos a continuación:

  • El riego tiene que intensificarse. Aproximadamente debemos regar una vez por semana, dos en las zonas de calor más intenso; incluso tres o cuatro si hablamos de circunstancias excepcionales como una de esas olas de calor que de vez en cuando nos sorprenden. Para que la humedad se mantenga, podemos recurrir a la técnica del acolchado o mulching, muy sencilla, que además evitará en cierta medida la aparición de malas hierbas.
  • Podemos darle un empujón a sus defensas y nutrientes con un pequeño “plus” de fertilizante con nitrógeno, añadido al abono habitual que empleemos.
  • Del mismo modo que en otras plantas y arbustos de nuestro jardín la poda será algo obligado en verano, en el caso de los árboles frutales se desaconseja por completo en esta época. El motivo es que, al ser más sensibles a las altas temperaturas, las heridas de la poda pueden tardar más en cicatrizar o incluso infectarse con mayor facilidad. Así que es una tarea que dejaremos para el invierno.

Los meses estivales también serán los que escojan las molestas plagas para tratar de mermar la salud de nuestros árboles frutales. Un buen repaso al jardín para localizarlas de manera temprana se convierte en algo imprescindible, tarea a la que os recomendamos que dediquéis todo el tiempo que haga falta, inspeccionando los recovecos en los troncos y las hojas en su haz y envés.