Arboles

Bonsái, primeros pasos

Bonsái, primeros pasos. ¿Qué mejor que el invierno para dedicarnos a trabajar en interiores, en esta increíble y  milenaria modalidad de cultivo sobre la que hay mucho que aprender?

Hace poco hice un curso de  bonsái  , y no dudo en compartir la mayoría de lo aprendido, pero como a mi me gusta: de a poco, con consejos prácticos, sustentados -por supuesto- en bases sólidas teóricas y provenientes de la experiencia.

Para esta modalidad de cultivo de plantas, se utiliza casi siempre un tiesto en forma de bandeja, por lo que en Occidente la palabra bonsái se traduce como “árbol o planta en bandeja”. Un amante de este arte no debe tratar nunca de restringir la vida de un vegetal para convertirlo en un bonsái. Según las reglas más elementales, ha de conseguir un pequeño árbol nacido espontáneamente en el monte, en algún lugar inadecuado y en malas condiciones, condenado a morir en una lenta agonía, e intentar salvarlo cuidándolo con amor.
Todavía ahora, en Japón, la búsqueda del bonsái se hace en los montes escarpados, que es allí donde los árboles y arbustos agredidos por el hielo, los relámpagos, los vientos y todas las durezas, climáticas, tienen menos posibilidades de crecer, por las precarias condiciones en que han nacido.
Excepto unas pocas especies, todos los árboles y arbustos son adecuados para preparar bonsáis. Cada aficionado puede encontrar su bonsái. La necesidad de conseguir de la montaña un bonsái obliga a proveerse de herramientas para sacarlo del suelo sin herirlo.

No pude evitar entrar en algo de historia y tradición…, te invito a estar pendiente del siguiente post donde continúo abordando este apasionante tema.