Huertos

Calabacines en la huerta orgánica

Estamos a pleno entusiasmo con todo a lo referente a huerta orgánica, tema sobre el que hemos compartido varios post antes. Hoy es el turno de uno de mis cultivos favoritos: los calabacines. Ests deliciosos vegetales pertenecen a la misma familia de los zapallos, pepinos y melones; son sensibles a heladas por lo que deben cultivarse desde primavera hasta otoño.

Poseen un bajo contenido de hidrato de carbono y buen contenido en fibra. El calabacín se adapta a casi todo tipo de suelo, pero prefiere suelo fértil, rico en materia orgánica y profundo siendo lo ideal, suelo rico en compost.

Cultivo

Se cultiva en canteros o casillas; la casilla es un circulo de suelo trabajado de unos 60 cms de diámetro que se acomoda abonando y levantando dejando una canaleta que facilite el riego. En el centro se siembran dos o tres semillas debiendo dejarse entre plantas unos 60 cms y entre filas de 1 mt 20.

En la siembra temprana a fin de marzo y principio de abril, aconsejo enterrar la semilla a 2 o 3 cm de profundidad para acelerar la germinación. Cuando nacen las plantitas, se dejan una o dos por hueco. La alternativa es adelantar la producción sembrando en febrero en macetas protegidas, llevando a cantero cuando tengan dos o tres hojas.

Si hay protección contra heladas se puede plantar hasta setiembre, pero dado que necesitan insectos no debe demorarse mucho ni esperar las bajas temperaturas. Se necesitan unos 5 gr de semilla para sembrar 10m2 de cantero, eso dará una producción de 15 a 20 kg de zapallito en unos dos meses.

Cuidados

Respecto al riego, señalo que es un cultivo exigente en riego y habrá que hacerlo verificando su necesidad. Una planta adulta podrá necesitar entre 3 a 4 litros de agua por día. El control de malezas para esta especie no es un problema; recomiendo limpiar antes que las plantas alcancen unos 30 cm de altura. Estarás cosechando unos 60 días después de la siembra, cuando tienen unos 8 cm de diámetro y color verde brillante; recomiendo no pasarse de fecha porque pierden textura y sabor.