Plantas y Flores

Colores y aromas con alhelíes

Aegean Wallflower or Erysimum cheiri, vintage engraving

El alhelí, cuyo nombre científico es Cheiranthus cheiri, es probablemente la flor de primavera más difundida, apreciada por sus bellas flores y su fragancia exquisita.

Aunque perennes especialmente en muros viejos, se las trata como bienales, se plantan las semillas en primavera en un rincón sobrante y se las trasplanta a sus zonas de floración en otoño.

El colorido de sus flores puede variar desde blanco, crema y amarillo hasta bronce, rosa y rojo.

Algunas especies alcanzan treinta centímetros de altura y tienen brillantes flores naranja.

Los alhelíes, de la especie e híbridos de Matthiola, se destacan especialmente por sus flores dobles de intenso perfume y en espigas; éstas pueden encontrarse en color malva, púrpura, rosa, rojo, blanco o amarillo.

En algunos casos las semillas se plantan en invernadero a principios de la primavera y dos meses después se transplantan al exterior separándolos 30 cm entre sí.

Otros, como decíamos al principio, se cultivan como bienales, sembrando las semillas en verano y trasplantándolos a principios del otoño al lugar elegido para la floración; o bien en zonas frías guardándolos en el invernadero hasta la siguiente primavera.

Obsérvese que, cuando crecen los plantones, las plantas más pequeñas serán probablemente dobles.

Los alhelíes son especiales para aquellas personas que están demasiado ocupadas y quieren tener un bonito jardín que le implique pocos cuidados. Son vigorosos y de crecimiento rápido.