Consejos

Cómo controlar las plagas de verano en el jardín

Fig 4. Thrips, Neuropteris or Thunderbugs, vintage engraving.

Las plagas de jardín son uno de los mayores dolores de cabeza del verano porque las condiciones climáticas suelen promover su aparición y permanencia.

Lo que sucede en general es que la mayoría de nosotros siente que el verano es para disfrutar el jardín más que para trabajar en él, nos suele dar pereza tanto realizar las tareas más sencillas como estar pendientes de lo que haya que hacer más allá del riego.

¿Cómo solucionar este problema?

Una de las claves más efectivas (y que precisamente nos ahorra trabajo cuando no tenemos tantas ganas de hacerlo) es prevenir. Lo primero es la limpieza y esto debe hacerse ya a principios de primavera: hay que eliminar restos de plantas muertas, restos de podas, hojas y ramas muertas etc.

Lo importante es promover condiciones opuestas a las que suelen “gustar” a las principales plagas, es decir: queremos suficiente aireación, impacto de sol, y poca humedad a nivel de follaje.

Como medidas más incisivas, puedo proponer la aplicación regular de productos preventivos o disuasivos a la presencia de estos insectos. Hay opciones naturales (ciertas aromáticas, tales como la ruda o la artemisa, funcionan como repelentes de ciertas plagas determinadas y específicas) y también existen productos químicos que son altamente eficaces.

Si las plagas ya se han presentado o hay algunas señales de su presencia, hay que pensar en tratamientos contra estos parásitos. En relación a los productos, debemos distinguir entre los productos que se aplican a nivel externo rociándolos sobre el follaje y los llamados productos sistémicos, entre los cuales aparecen insecticidas  y fungicidas de amplio espectro.

¿Cuáles son las plagas más frecuentes?

Precisamente aquellas que más nos interesa prevenir: hablamos de cochinillas, moscas blancas o trips (son los que ves en la imagen de portada) , identificándolos como algunos de los insectos más habituales que son responsables de enfermedades en nuestro jardín durante el verano.

Recuerda que las altas temperaturas y el impacto de los rayos solares, sumados a las intensas lluvias de verano (en algunas zonas) que de inmediato promueven zonas de elevada humedad con calor, son condiciones inmejorables para el asentamiento de plagas y hongos. No dejes de atender los consejos anteriores, son todo beneficio.