Plantas y Flores

Cómo cuidar nuestras hiedras

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La hiedra ha tenido muchos usos en el pasado, incluso medicinales, pero en los últimos tiempos se ha convertido en una de las elecciones favoritas para la terraza o jardín. Vamos a ver hoy cómo cuidar nuestras hiedras para que nos alegren la vista cada vez que la posemos en ellas.

Lo primero que debemos saber es que las hiedras no son especialmente amigas del agua. ¿Alguna vez os habéis encontrado con que las hojas de vuestra hiedra ennegrecen, se pudren o comienzan a ser pasto de los hongos en una medida mayor que el resto de vuestro jardín? Es posible que se deba a haberlas regado en exceso. En el verano es necesario que lo hagamos con más frecuencia, claro está, pero no debemos pasarnos: con regarlas tres o cuatro veces por semana tendrán suficiente. En invierno, sin embargo, basta con hacelo una vez a la semana. Como norma general, aunque especialmente cuando ya se encuentren crecidas, es importante que la tierra se haya secado suficientemente antes de volver a regar.

¿Y qué hay del sol y de las temperaturas? ¿Cuáles son las más adecuadas? Todos tenemos en mente, seguro, esa imagen de la hiedra subiendo por una pared, amparada en las sombras… No es sólo un recurso poético: a las hiedras les gusta más estar en zonas umbrías. Así, tanto si las tenemos en nuestro jardín como en una terraza, haremos bien en plantarlas sin que les dé demasiada luz. Y por supuesto podremos conseguir ese efecto estético tan maravilloso si las dejamos trepar por muros, paredes, vallas… Lo que tengamos a mano y lo que vaya a permitir que se desarrollen sin perjudicar su adecuado crecimiento.

El calor excesivo no es bueno para cuidar nuestras hiedras. Si podemos mantenerlas en una temperatura que oscile entre los veinte y los veintidós grados, mucho mejor para ellas. Del mismo modo, tampoco es conveniente que pasen demasiado frío por las noches; entre diez y trece grados sería lo idóneo. Sí, son un poco exigentes estas plantas, ¡pero la satisfacción de verlas crecer y alcanzar su esplendor en nuestro jardín merecerá la pena!