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Cómo evitar la araña roja en nuestro jardín

Spider

Una de las plagas que llega con el verano es la de la araña roja. A simple vista pueden parecernos insectos insignificantes, apenas pequeños puntos de dicho color; sin embargo, en gran medida resultan una plaga muy perjudicial. Hoy hablaremos de cómo evitar la araña roja en nuestro jardín.

Las arañas rojas no son perniciosas de por sí; es incluso recomendable que estén en nuestro jardín en pequeñas cantidades, ya que, como predadoras que son, mantendrán a raya a otros insectos como las mariquitas expertos en horadar nuestras plantas. El problema llega cuando alcanzan la categoría de plaga, puesto que devorarán los tejidos celulares de aquéllas a un ritmo que les impedirá regenerarse y terminará por acabar con ellas.

Lo primero, claro, es identificar si realmente contamos con arañas rojas en el jardín y en qué medida. Se localizan en el envés de las hojas de las plantas, por lo que tan sólo necesitamos una revisión visual de las mismas para identificarlas. Son pequeños puntos rojos, como hemos comentado, quizás difíciles de advertir a simple vista, de manera que tendremos que prestar mucha atención. En el momento en que creemos que han proliferado más de la cuenta, será hora de que entremos en acción.

¿Qué podemos hacer para librarnos de una plaga de arañas rojas? Al ser uno de los males de jardín más frecuentes, encontraremos en el mercado multitud de productos destinados a eliminarlas. Aquí tenemos, sin embargo, un problema de conciencia, por decirlo de algún modo. ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a confiar en las soluciones químicas? Son las más eficaces, claro, pero también pueden resultar nocivas para algunas plantas delicadas. Y si nos dedicamos a la agricultura en pro de una alimentación ecológica, es importante mantener nuestros cultivos lejos de los productos de esta clase.

Hay algunas soluciones naturales que podemos probar, y que bien empleadas eliminarán a las arañas rojas de nuestro jardín sin problema alguno. Los expertos recomiendan una combinación de jabón potásico y aceite de neem; el segundo debe aplicarse a las plantas afectadas una hora después, aproximadamente, de haber empleado el jabón. Con todo esto, sólo queda esperar el efecto y repetir si fuera necesario, no con demasiado frecuencia pero sí con constancia, hasta que veamos desaparecer la molesta plaga.