Consejos

Cómo evitar que los suelos secos pierdan humedad

Si estás en presencia de un suelo de perfil seco, retener humedad no sólo es necesario: es vital para poder cultivar y obtener resultados concretos. Cada gota de agua es preciosa, un rico patrimonio aque hay que proteger. Hay varias posibilidades para lograrlo, veamos algunas de ellas:

  • El pajote es la clave para la jardinería saludable en los suelos secos. Cubrir las superficies luego de regar (o regar por debajo de esa capa, ayudará y mucho.
  • Elige un abono poroso que “alienta” al agua a filtrar rápidamente y entrar en el suelo.
  • Otros materiales, como grandes trozos de corteza de árbol, algunas piedras de río redondeadas, o cualquier otro material acolchado grueso son buenas opciones y servirán con idéntico fin. De todos modos siempre debes vigilar que  no se acumule una capa gruesa.
  • Realiza los trasplantes en tiempo y forma: antes de sacar una planta de su contenedor, asegúrate de que la tierra en la maceta está saturada de buena humedad (pero sin excesos). Además de reducir el trauma del trasplante, las raíces húmedas se liberarán de las macetas con más facilidad que las secas. Como resultado, menos las raíces se lesionan menos durante el trasplante, y cada raíz prenderá mejor en la tierra.

Una práctica más que interesante de incorporar, que por cierto es muy efectiva: siempre que puedas cultiva tus nuevas plantas en horas de la noche. Con ello conseguirás que su primer contacto e impacto con el suelo no será  cuestionado de inmediato por los efectos desecantes del sol.

Otra muy buena idea, si no tienes más remedio que hacerlo de día, es hacerlo en días en los que haya unas cuantas nubes, o tal vez incluso la lluvia, si estás  atento a la previsión del tiempo para llevar a cabo esas tareas de plantación, sin duda ésta será más exitosa pues las plantas reciben el agua de lluvia con mucho beneplácito.

Una medida extrema, pero eficaz especialmente en zonas de mucho viento y temperatura elevada, es cubrir con malla de sombra las plantas más delicadas o que están en mayor vigor de crecimiento. Cualquier cosa que consiga disminuir el efecto del impacto solar, colaborará con el propósito de mantener la humedad del suelo.

Eso sí: no dejes la cobertura por más de tres días ya que las plantas en período de crecimiento necesitan y mucho la luz solar para comenzar su correcto proceso de desarrollo y enraizamiento.