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Cómo fabricar el humus de lombriz

many red worms in dirt

La jardinería es una afición fascinante que nos ofrece mil posibilidades para explorar. Entre ellas la de fabricar nuestro propio abono casero, algo de lo que hemos hablado en alguna ocasión por aquí. Hoy os contamos cómo fabricar el humus de lombriz, quizás la forma más natural y útil de abono.

Todos sabemos la importante labor que realizan las lombrices en la naturaleza: son una parte fundamental del ciclo de renovación de la materia orgánica. Pues bien, lo tenemos muy fácil si queremos aprovechar esta característica para crear fertilizantes orgánicos para nuestro jardín,  descubriendo con ello una parcela más del maravilloso mundo natural que nos rodea.

¿Cuáles son las lombrices adecuadas?

Podemos pensar que basta con salir al campo o rebuscar en la tierra del jardín para conseguirlas, pero esto sólo es cierto en parte. Las lombrices que nos servirán para fabricar el humus son las rojas, así que, si no las tenemos al alcance de la mano, tendremos que comprarlas en alguna tienda especializada. Buscando en Google por “lombricultura”, es decir, la técnica de cultivo de lombrices, seguro que no tendremos problema en encontrar alguna tienda cercana a nuestro lugar de residencia.

¿Dónde las coloco?

Necesitaremos un recipiente adecuado: podemos crearnos uno ( ancho, con agujeros para que respiren, evidentemente no de metal para que no se “cocinen” dentro) o comprar uno de los llamados compostadores urbanos destinados específicamente para esto. Crearemos una base con papel de periódico humedecido, en la que ya podremos soltar a las lombrices para que campen a sus anchas y empiecen a alimentarse. Tendremos que esperar un par de días a que se hayan aclimatado antes de empezar a proporcionarles desechos orgánicos. Y poco más: debemos observarlas, asegurarnos de que comen lo que les ponemos y de que el recipiente está en un lugar fresco (es recomendable humedecer el interior una vez cada quince días).  Poco a poco la acumulación de sus excrementos comenzará a crear nuestro humus casero.

Las aplicaciones de este tipo de abono en nuestro jardín, un humus resistente, duradero y sin un aroma fuerte, son muchas. Desde huertos ecológicos hasta césped o semilleros, prácticamente cualquier cosa que plantemos puede beneficiarse de él.