Huertos

Cómo lidiar con las plagas en la huerta

Green and red tomatoes

Pensar en un jardín o en una zona de césped libre de plagas puede sonar ideal, pero ¿lo es realmente? El mantenimiento de un  paisaje “perfecto” en términos de control de plagas, puede resultar en una  extrema dependencia de los plaguicidas, lo que puede traer como consecuencia problemas de salud humana e impacto negativo sobre el medio ambiente.

¿Existen alternativas eficientes?

Muchos jardineros aficionados y profesionales están buscando formas  alternativas para el control de plagas en jardines y huertos. Afortunadamente, hay muchos procesos biológicos sobre los que se puede trabajar para mantener la presencia de las plagas en un equilibrio natural, de modo que ellas no alcancen un nivel de perjuicio preocupantes.

El “ideal” es un jardín con plantas vigorosas y protegido de enemigos naturales tales como ciertas plagas molestas; el enfoque convencional – de la aplicación de pesticidas como norma habitual o como reacción a la primera señal de cualquier plaga, en este caso se sustituye con una aplicación de procesos naturales que interactúan entre sí, es decir dejar trabajar a la naturaleza en su mejor momento.

¿Siempre será la respuesta?

Tengo que confesarte que no; en materia de plagas, lamentablemente ésta no es la respuesta a todos los problemas cada vez, pero créeme que cuando  funciona, es una forma ideal para hacer frente a los problemas de  plagas al tiempo que ayudas a proteger las reservas de agua y al medio ambiente en general.

¿Por dónde empezar?

La respuesta a esta pregunta sólo puede ser general en el contexto de este post, ya que no estamos hablando del control de “tal plaga” específica sino de una mirada más general.

De todos modos, puedo aportar los principios de esta interesante alternativa; que están contemplados en la siguiente secuencia:

  • Aprendizaje más profundo acerca de las plantas del lugar (especialmente las autóctonas) y sus  plagas.
  • Selección de plantas naturalmente adaptadas a ese paisaje y pensar cómo combinarlas armónicamente con otras variedades de plantas que sean resistentes a las plagas.
  • Rotación anual de las plantas en el jardín o en la huerta en cuestión (un recurso típico de las prácticas de jardinería biointensiva), con la idea de minimizar la incidencia por acumulación de plagas.
  • Inspección de plantas frecuente para determinar tanto la presencia de las plagas y organismos benéficos como de otras “visitas” no tan bienvenidas.