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Cómo medir y regular el pH del agua

Sprinkler of automatic watering in garden

Es un hecho: si conoces y controlas el pH y la dosificación del agua de riego conseguirás un aumento del rendimiento (en el caso de cultivos productivos) y de la calidad de tus plantas gracias a aportarles una alimentación controlada al 100%.

Medidores de pH

Estamos hablando de instrumentos imprescindibles, especialmente en algunas zonas donde la lluvia no abunda y es complejo valorar el agua del riego artificial. Existen en las tiendas de jardinería y agricultura, muchos modelos de medidores de pH, incluso algunos que sirven para controlar otros aspectos muy importantes como la electroconductividad del agua de riego.

Personalmente me gustan unos que son resistentes al agua, por lo que si te despistas y se te cae el medidor al agua no le pasará nada.

Ajustar valores de pH

Podrá pasar que debas inducir a bajar (acidificar) o subir el pH del agua; la idea en general es acercarlo a un neutro. Recuerda que el valor medio de pH en el agua de riego es deseado que se ubique entre 6.0 a 6.5, es decir apenas ácido considerando que el valor neutro es de 7.

Por este motivo, lo más frecuente es querer bajar el pH.

Existen productos líquidos que se añaden al agua de riego para que en caso de que tengas un pH alto lo puedas bajar. Al respecto, las instrucciones de los envases son muy claras y no vale la pena extendernos aquí, pero sí es importante aportar un consejo: recuerda que cuando añades abonos al agua, estos suelen modificar el valor de pH total, por lo que si te toca abonar, añádelos y que sea después que te dediques a medir y corregir el pH.

También existen polvos para bajar el pH del agua de riego; son muy sencillos  de usar y así podrás regar tus plantas con la acidez de agua correcta. En su estado natural, este polvo no es acido, por lo ques es totalmente seguro.
Su uso está indicado tanto para etapas de crecimiento como para la floración.

Como sabemos, las dos razones para el éxito  de un cultivo son: riego adfecuado y fertilización adecuada. Si controlamos ambos aspectos (en el primer caso el pH del agua es un tema vital), no tendremos problemas en disfrutar de plantas sanas y vigorosas por largo tiempo.