Arboles

Cómo plantar y cuidar castaños

Chestnut trees in park

Cuando pensamos en qué arboles plantar en nuestro jardín, lo mejor es comenzar con los que no exijan demasiado mantenimiento. Será la mejor forma de acostumbrarnos e ir subiendo poco a poco escalafones como jardineros. Os proponemos hoy una idea para esto: cómo plantar y cuidar castaños.

El castaño es un árbol bien conocido para quienes vivan o hayan pasado tiempo cerca de los bosques de las zonas más templadas del continente europeo. Es una especie fuerte que se extiende por todo el mundo: además del que hemos citado, también tenemos el castaño japonés, el americano, el chino… Como árbol para jardín, una de sus principales ventajas es su longevidad y resistencia. ¡Y, por supuesto, la posibilidad de contar con castañas para asar cuando nos apetezca!

¿Dónde debemos plantar nuestros castaños?

Antes que nada, tenemos que reservar una parcela de tierra en nuestro jardín donde este árbol pueda extender sus amplias raíces. Como sucede con cualquier otra planta, es fundamental que sepamos medir hasta dónde alcanzan para no llevarnos después sorpresas desagradables: que entorpezcan el crecimiento de otras plantas cercanas o simplemente que el castaño no pueda desarrollarse como es debido. Si la tierra es ligera y posee una importante cantidad de compost, mucho mejor. Nuestro castaño lo agradecerá, sin duda, y lo veremos crecer frondoso y fuerte con este aporte extra de nutrientes.

El momento idóneo para plantar castaños en nuestro jardín es la temporada de otoño-invierno. Así pues, si nos lo planteamos ahora, casi al final del verano, tenemos tiempo de sobra para empezar a buscar ese lugar que hemos comentado: adecuado para la expansión de las raíces y que no esté excesivamente expuesto al sol o al viento.

¿Cómo los cuidamos?

Es la segunda gran pregunta, una vez tenemos claro dónde plantar. Ya hemos comentado que el castaño no es un árbol que vaya a pedirnos un cuidado intenso. Tenemos que estar atentos para retirar las ramas secas y dejar siempre limpios de hojarasca o suciedad sus alrededores, de manera que evitemos el principal riesgo: la llamada tinta del castaño, producida por el hongo Phytophthora cambivora. Si vivimos en una zona muy fría y tenemos la sospecha de que nos aguardan meses de heladas, no está de más que protejamos la copa de nuestro castaño, cubriéndola mientras duren los temporales.