Plantas y Flores

Cómo secar nuestras flores

Dried flowers against white background

Quizás nos gustaría guardar el recuerdo de ese ramo que nos ha regalado un ser querido, el de nuestra boda… o sencillamente nos gusta la decoración con flores secas para nuestro hogar. Es algo muy sencillo de hacer; hoy os damos algunas nociones para aprender cómo secar nuestras flores.

Muchas personas son reticentes a regalar flores precisamente por su carácter efímero. No podemos evitar que se marchiten, está claro, y pierdan su colorido y su vivacidad, pero lo que sí podemos hacer es secarlas cuando su ciclo haya concluido y mantenerlas con nosotros. Las flores y plantas secas se han utilizado desde hace siglos y podemos convertirlas fácilmente en un bonito hobby, una de tantas ideas otoñales de decoración entre las que elegir. Con ellas podemos crear marcapáginas, cuadros y todo tipo de adornos que se nos vengan a la mente; sólo hace falta tener paciencia e imaginación.

¿Qué métodos existen para el secado de flores? Para empezar, debemos tener claro de dónde las vamos a recolectar: de las plantas de nuestro jardín o del campo. No hay problema alguno en que las mezclemos, aunque hay quien aconseja, como norma decorativa, escoger diferentes flores de un mismo tipo para mantener una línea. La forma más sencilla de secarlas (también válida si queremos hacerlo con un ramo, por ejemplo) consiste en colgarlas boca abajo al aire libre (en nuestro jardín, en la terraza…). Y una vez hecho esto, sencillamente esperar. La naturaleza hará el trabajo por nosotros. Si no tenemos prisa y además queremos ser testigos día tras día del proceso, ésta es la mejor manera.

También existen algunos modos de acelerar el secado, ya de forma artificial. La glicerina o el gel de sílice son dos productos que se emplean para secar plantas. En ambos casos, tenemos que empapar las flores con una mezcla de agua y glicerina y a continuación colgarlas de la misma manera que hemos comentado antes. Para utilizar el gel de sílice, debemos colocarlas entre dos capas de éste en un recipiente cerrado de manera hermética y esperar entre dos y tres días. Al cabo de éstos, ya tendremos nuestras flores secas listas para decorar con ellas lo que deseemos.