Paisajismo

Cómo tapizar en vertical con plantas de flor

Picturesque stone wall of an ancient castle

Si alguna vez te ha tocado transitar por el desafío de tapizar en vertical con plantas de flor, sabes que tiene sus particularidades y cuán bienvenidos son los consejos y las buenas ideas.

En cierta forma es un reto paisajístico y siempre requiere dosis de conocimiento y creatividad por partes iguales, además de buen gusto, por supuesto.

¿De qué estamos hablando?

La necesidad de tapizar en vertical, significa cubrir con plantas (en este caso plantas de flor) una superficie vertical que puede ser una pared, un muro (tal como se aprecia en la imagen de portada), un treillage, un costado de una pérgola, una reja y un amplio espectro de “etc” que se pueden llegar a presentar.

Este tipo de problema suele solucionarse en forma relativamente fácil acudiendo a una planta trepadora, pues ellas -como sabemos- tienen avidez por el crecimiento vertical e incluso se adhieren a la superficie que están tapizando. Pero cuando por algún motivo existe necesidad o deseo de tapizar con plantas de flor, la elección se ve mucho más acotada y en este punto precisamente es que puedo aportar un par de ideas.

Rosales tapizantes

Existen algunas variedades de rosales tapizantes, que constituyen una muy buena elección cuando se necesita tapizar una cierta extensión de pared con plantas de flor.  Además de la presencia estética de la flor, cuenta el impacto de su aroma, que no es un tema menor.

El tipo de rosal que estoy sugiriendo, se llama en muchos países “rosa de novias” porque son flores pequeñas, delicadas y muy aromáticas. Es necesario ir “guiando” su crecimiento en vertical para que encuentre dónde adherirse y tenga apoyo firme, especialmente al momento de florecer.

Boungavillea

Más conocida como “Santa Rita” en muchos países, esta trepadora perenne es una excelente opción para tapizar ya que sostiene floración durante gran parte del año, y requiere mínimos cuidados. El único cuidado que recomiendo es que hay que vigilar su crecimiento porque una vez que sus tallos se afianzan en una posición rápidamente se tornan leñosos y será difícil sacarlos si han crecido en forma distinta a la que queríamos.