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Cómo trasplantar adecuadamente con cepellón

trasplantar arbusto

Trasplantar mediante cepellón es la manera más sencilla en árboles o arbustos, pero al mismo tiempo es un proceso delicado. Puede ser estresante para la planta e incluso perjudicial si no tomamos las precauciones necesarias. Os damos algunos consejos básicos.

Antes que nada, ¿tenemos claro qué es el cepellón? Seguro que lo hemos visto muchas veces, pero tal vez no lo conozcamos con ese nombre, sobre todo si estamos dando nuestros primeros pasos en el mundo del jardín. No es otra cosa que ese cúmulo de tierra que se deja adherido a las raíces de la planta para facilitar su trasplante. Se pueden hacer también trasplantes “a raíz desnuda”, pero exigen un proceso todavía más cuidadoso. Hablaremos de él en otro momento, que no está de más conocerlo.

Un proceso meticuloso

En el caso de los arbustos, sus raíces pueden ser más delicadas aún, así que es importante que no trasplantemos mediante cepellón cuando la tierra de nuestro jardín esté demasiado blanda ni cuando acabemos de salir de una helada. Es decir, lo mejor será escoger la primavera o el principio del verano, cuando el calor aún no aprieta.

Tanto al hablar de árboles como de arbustos, lo primero será cavar un hoyo. Nuestra recomendación es no escatimar en el diámetro de éste; mejor pasarse que quedarse cortos y asfixiar a las raíces. Como norma general, se suele decir que debe ser el doble de grande que el cepellón. Eso sí, tendremos que planificar bien antes de empezar para no quedarnos sin sitio en el jardín. Para los árboles será necesario bastante estiércol, unos dos o tres kilos; para los arbustos mucho menos, en función de su especie.

Debemos asegurarnos, una vez colocado el árbol o el arbusto, de que las raíces quedan limpias y están perfectamente sujetos a la tierra. Si es necesario, para garantizar esto emplearemos los llamados entutadores, palos que se colocan a los lados (o sujetos entre sí con cuerdas) y que sirven para mantener el ejemplar recto. Mucho cuidado de no perforar las raíces al hacer esto. Por último, finalizado el trasplante, tenemos que regar abundantemente, en el caso de los árboles cavando alrededor una poceta destinada al riego.