Plantas y Flores

Cómo utilizar las macetas con riego automático

Watering can and grass

Llega el momento de las vacaciones, y es posible que muchos tengamos ese vecino o familiar al que poder decirle la famosa frase “riégame las plantas“. ¿Pero y si no es así? Hoy os traemos algunos consejos sobre cómo utilizar las macetas con riego automático, perfectas para no sufrir por esto.

Existen macetas que recaban agua a través de un depoósito en su base, mediante la técnica de la capilaridad. De esta manera, las plantas nunca se encuentran desprovistas de líquido; de hecho, muchos de estos maceteros están pensados para que sea la propia planta la que decida cuánto absorber. Es un sistema de riego inteligente que nos quitará de la cabeza una de las principales preocupaciones para cualquier persona que tenga un jardín: el hecho de estar regando lo suficiente o de estar pasándonos con el agua (que puede tener un efecto igual de nefasto, como sabemos). No se trata de recipientes precisamente baratos, en su mayoría, pero si vamos a marcharnos de vacaciones durante varias semanas pueden resultarnos una solución muy válida.

No obstante, tenemos que considerar algunos aspectos importantes antes de decidirnos por esta clase de maceteros para nuestras plantas, sobre todo si los vamos a dejar sin supervisión. Es conveniente contrastar los diferentes modelos que haya en el mercado y asegurarnos de que permiten vaciar el agua con facilidad, o incluso de manera automática. El agua estancada puede perjudicar las raíces de nuestras plantas muy seriamente. También deberíamos consultar, ya sea con el fabricante o con el vendedor, si el depósito de agua también permite el uso de fertilizantes líquidos, en caso de que estemos acostumbrados a emplearlos.

Elegir sabiamente

Si no queremos rascarnos demasiado el bolsillo, tenemos la opción de dejar a un lado estos maceteros y optar por soluciones intermedias, algo preferible si lo que tenemos son plantas de terraza. Existen para ello esas conocidas botellas hechas con materiales microporosos que se clavan en la tierra y la humedecen automáticamente. El tiempo que puedan hacerlo variará en función del tamaño de la botella, de su fabricación… Podemos llegar a despreocuparnos hasta un par de meses con estas botellitas, y desde luego serán mucho más fáciles de usar. En nuestra mano está el elegir un método u otro, pero sobre todo, no lo olvidemos, hay que hacerlo evaluando nuestras necesidades reales.