Consejos

Cómo conocer y tratar el suelo del jardín

Comienzo por señalar una premisa: el suelo es una combinación de muchas cosas, tanto vivas como no vivas. Los componentes no vivos del suelo, de carácter mineral, son muchos, entre los que destacan la arena, el limo y la  arcilla.

Pero si hablamos de los componentes vivos, entre éstos se cuenta una importante variedad, tales como los microbios, las bacterias y los hongos, así como los restos en descomposición de plantas y animales que también existen en el suelo.

¿A qué se llama humus?

El humus es el término universalmente utilizado para definir este tipo de residuos descompuestos de plantas y animales, a veces llamado  genéricamente materia orgánica. El humus es la fuente natural de muchos de los nutrientes en el suelo, por lo que se puede considerar un fertilizante espontáneo de la naturaleza.

Modificación del suelo

El suelo puede ser modificado mediante la adición de cualquier tipo de fertilizante, desde fertilizantes sintéticos hasta naturales u orgánicos. Hay opiniones encontradas e incluso datos científicos contradictorios en cuanto a si son o no los fertilizantes orgánicos son tan eficaces como los fertilizantes sintéticos.

Muchas veces, el costo es el factor decisivo al elegir entre abono natural o sintético. Los productos frescos que se cultivan con fertilizantes orgánicos o naturales a menudo se dice que son más saludables, sin embargo, es una afirmación que también ha sido cuestionada.

Fertilizantes mixtos suelen contener nitrógeno, fósforo y potasio. Estos tipos son generalmente considerados como los fertilizantes de mayor uso, y están disponibles en las tiendas de mejoras para el jardín en una variedad de tamaños.