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Conociendo mejor a los helechos (I)

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Nuestras tan queridas plantas, a las que dedicamos con amor horas y horas de nuestro tiempo y otros tantos momentos de cuidado y estudio para conocerlas y entenderlas mejor, muchas veces nos asombran. Algunas lo hacen por sus mitos, leyendas e historias, otras por sus propiedades terapéuticas y otras por ser tan antiguas que incluso encontramos referencia a ellas en pasajes bíblicos. Pero en cuanto a plantas antiguas, sin ninguna duda son los helechos.

Algunos helechos, aunque nos cueste creerlo, convivieron en el Jurásico con plesiosaurios y otros atiguos especímenes que ahora mismo sólo existen en las películas o cuyos restos, en el mejor de los casos, podemos ver en vivo y en directo en un museo. Estas plantas criptógamas son contemporáneas de los ginkgos y de algunas coníferas. La familia de los heléchos abarca desde variedades de unos pocos centímetros de talla, hasta verdaderos gigantes de más de veinticinco metros de altura.

Existen incluso algunos helechos que por su aspecto físico no lo parecen, tales como – entre otros- el Asplenium nidus de hoja lanciolada.

En la actualidad, como plantas decorativas de interior se pusieron de moda durante el siglo pasado. Se los cultivaba en invernaderos en cajas acristaladas. Estos helechos suman unas 2.000 variedades y nuestros abuelos preferían los de hojas sutiles y delicadas y foliación abundante.

Ahora mismo, tienen una cierta fama de “plantas difíciles”. El problema real, vale la pena señalarlo, consiste en que no se llevan bien con nuestras modernas pautas del confort: la calefacción es su enemigo número uno. Sin embargo, con algunos cuidados, los helechos pueden vivir razonablemente bien y dar muchas satisfacciones, de tal forma de continuar perteneciendo al selecto grupo de las más elegantes plantas de interior.

En el próximo post, compartiremos algunas pautas para tener helechos más saludables y vigorosos, y algunas señales para estar alerta si no queremos que ellos se vean perjudicados por condiciones o factores desfavorables.