Consejos

Consejos para cuidar palmeras de interior

palmera de interior

Las palmeras son plantas de lo más resistentes, y las especies de interior son muy adecuadas si somos personas atareadas sin demasiado tiempo para dedicar a su cuidado. Os contamos hoy cuáles son las recomendaciones básicas que debéis tener en mente. ¡Nada complicado, ya lo veréis!

Poco riego… pero mucha humedad

Las palmeras no son plantas exigentes en lo referente al riego: por regla general, con regarlas un par de veces por semana tendrán suficiente. Eso sí, necesitan que haya cierta humedad en el ambiente. No hace falta comprar un humidificador (sabemos que estos aparatos, a la larga, pueden llegar a ser perjudiciales, si no para nuestras plantas sí para los libros y otros elementos de nuestro hogar): basta con colocar cerca de la maceta un plato con agua, a una altura suficiente como para que la evaporación llegue hasta la palmera.

La iluminación, muy importante

Todos tenemos en mente la imagen de esas grandes palmeras en zonas desérticas, con el sol dándoles de pleno y luciendo sus hojas verdes y brillantes gracias a ello, ¿verdad? Pues bien, con las palmeras de interior el tema no es muy diferente. Serán más felices si las colocamos cerca de una ventana donde les alcance la luz solar con frecuencia. Si no tenemos la suerte de contar con iluminación natural no debemos desesperarnos: por inusual que nos pueda parecer, la luz de tubos fluorescentes o incluso la iluminación procedente de muebles blancos vendrán bien a estas plantas tan particulares.

 Cuidado con el polvo

En casa será inevitable que el polvo acabe llegando a nuestras plantas. En algunos casos esto no afecta para nada, pero en nuestras palmeras la acumulación de polvo puede provocar estragos en las hojas. Es recomendable limpiarlas de vez en cuando con un trapo húmedo, al menos una vez a la semana.