Consejos

Consejos para fabricar compost

Pile of discarded coconut husks

Ayer hablábamos del abono verde como una buena manera de fabricar por nosotro mismos esta clase de terreno para la siembra. Mucho más conocido es el fertilizante natural denominado compost. Hoy os daremos algunos consejos para fabricar compost casero para nuestro jardín y no perder la cabeza en el intento.

¿En qué consiste el compost? Es una palabra muy usual, seguro que más de una vez la hemos escuchado. O puede que nos lo hayan recomendado para nuestro jardín… y tal vez hayamos asentido con la cabeza, sin tener muy claro de qué hablaban. El compost nos permite crear un poderoso fertilizante tal como lo hacían siglos y siglos atrás los agricultores por mera intuición: reciclando materiales. Muchos objetos cotidianos que tal vez no nos imaginabamos pueden servirnos para ello: desde papel, cartón o pasta hasta otros que nos parecen más “lógicos” como pueden ser las ramas secas o las hojas. Como norma general, debemos evitar cualquier residuo de origen animal.

Si nos dedicamos a la agricultura ecológica o contamos con un jardín con una zona para huerto, fabricar compost nos ayudará a conseguir nuestro objetivo principal, el de poder llevar a la mesa legumbres u hortalizas totalmente desprovistas de añadidos químicos. Sí, puede que hacerlo nos lleve un buen rato y requiera más esfuerzo… pero seguro que la recompensa merece la pena.

 Cómo elaborar el compost

Los expertos en jardinería recomiendan que el compost esté acompañado de otros materiales verdes, como puede ser el césped o restos de la fruta que hayamos consumido. Aproximadamente se recomienda una proporción de un 25% de esto y el resto de los materiales residuales que hemos comentado anteriormente, a nuestra elección (siempre con criterio, claro está).

Loa materiales que van a componer el compost propiamente dicho deben triturarse muy bien. No paremos hasta que se haya convertido en una masa en la que no pueda distinguirse su forma original; sólo así estaremos seguros de que se descompondrá como es debido. A continuación podemos ir colocando en la tierra de jardín una capa de material verde (que habremos triturado de la misma manera) y otra de nuestro compost.

Por último, no nos olvidemos de mantener la mezcla de capas siempre húmeda. Nos daremos cuenta de que con ello nuestras plantas crecerán mucho más rápido y sanas. Y si queremos, podemos almacenar compost para otras siembras en un recipiente hermético.