Arboles

Consejos para plantar un ciruelo en maceta

ciruelo

El ciruelo es uno de esos árboles que podemos tener en jardín sin muchas complicaciones. Si estamos pensando en empezar con los frutales y queremos ir poco a poco, es una excelente elección. Os contamos cómo plantarlo.

¿Un árbol en una maceta? Pues sí, no es una opción tan descabellada como podríamos pensar. De hecho, no debemos creer que tan reducido recipiente afectará en modo alguno al desarrollo y crecimiento de nuestro ciruelo; antes bien, no tendrá problemas en alcanzar la altura habitual, cercana a los dos metros, si nos cuidamos de plantarlo adecuadamente.

En una maceta, como en la tierra

Para plantar el ciruelo, podemos hacerno con bulbos en cualquier vivero o tienda de jardinería especializada. Es importante que compremos macetas resistentes, que no vayan a resquebrajarse cuando las raíces empiecen a expandirse. Para garantizar que el ciruelo crezca suficientemente recto debemos colocar también estacas a su alrededor, de unos quince centímetros, atadas al tronco bien firmes con cordeles.

Y esto es todo lo que debemos conocer como requisitos “especiales”, por así decirlo. El resto será coser y cantar si ya tenemos experiencia plantando árboles o bulbos en el jardín. De hecho, lo más cómodo será que escojamos tierra directamente de éste, la que sepamos que se encuentra bien abonada y fertilizada, para rellenar la maceta. El bulbo debemos envolverlo en un trapo húmedo durante algunos días antes de plantarlo. A la hora de colocarlo en la tierra debemos ayudar a las raíces desenvolviéndolas un poco y asegurándonos de que se extienden; todo esto antes de rellenar la maceta del todo. Cuando estemos seguros de que nuestro futuro ciruelo se encuentra suficientemente asentado, será el momento de terminar de rellenar el recipiente.

Seguro que una vez veáis a vuestro ciruelo crecer os entra el gusanillo de contar con más árboles frutales en el jardín, que sin duda le aportarán una nueva alegría… y nos permitirán llevarnos fruta fresca a la mesa, no lo olvidemos. En próximos posts iremos hablando de otros árboles que pueden hacerle compañía.