Consejos

Control de insectos en el jardín

Un tema que nos preocupa, y que por cierto no siempre logramos resolver tan “ecológicamente” como quisiéramos. La gran mayoría de las veces, nos guste o no, hemos de recurrir a los insecticidas y por allí es que enfocaremos la consigna del post de hoy.

Los insecticidas en nuestros hogares son definitivamente muy útiles:  son nuestros aliados al momento de combatir no sólo las plagas del jardín, sino ese cúmulo de plagas domésticas que quieren adueñarse de nuestro hogar:  las cucarachas, los mosquitos o las moscas, tan comunes y molestos, especialmente en estos meses de calor. ¿Por qué hemos de recurrir a ellos con frecuencia? Dos razones son las que aparecen con mayor fuerza:  lo prácticos y lo efectivos que son.

Pero siempre hay una arista que nos preocupa: algunos compuestos químicos con los que están fabricados, son perjudiciales para la salud. Allí se presenta un gran problema que hay que tratar con sumo cuidado: preservar a niños y mascotas de su contacto.

¿Cuáles son los de mayor toxicidad? Son los llamados organofosforados, como el dicloro, que es altamente venenoso.  UNo de sus mayores problemas es que su toxicidad se sostiene a largo plazo y hay quienes afirman que tiene efectos prejudiciales como factores de incidencia que promueven la aparición de células cancerígenas.

Eso no es todo: señalo también a  los organoclorados, como el lindano y el DDT. Este último está prohibido a nivel doméstico en algunos países, por su acción residual y contaminante que afecta al ser humano, a la naturaleza y en especial a los cultivos.