Plantas y Flores

¿Cuáles son los tipos de plantas carnívoras?

planta carnívora

Las plantas carnívoras  nos resultan exóticas y fascinantes, y seguro que todos tenemos una idea preconcebida de ellas en la cabeza. ¿Pero sabemos realmente cómo se comportan, y qué clases nos podemos encontrar?

Tenemos que olvidarnos de la grotesca y a la par adorable planta de Little Shop of Horrors; lo cierto es que hay muchos tipos de plantas carnívoras que podemos elegir para nuestro jardín que no tienen nada que ver con ella. Y es muy interesante conocer cómo se comporta cada una:

  • Las más conocidas son las que llamamos “atrapamoscas”, aunque en realidad se llaman “de cepo”. Son las que se cierran sobre sí mismas, atrapando al incauto insecto en cuanto acude atraído por el olor dulzón que segrega.
  • Las de pelos pegajosos, como su nombre indica, se caracterizan por dejar a los insectos pegados a una suerte de cerdas que exhiben, atrayentes: cuando sienten que tienen a su presa atrapada (y que es una presa válida realmente, no algo inservible que flota en el ambiente) se van cerrando lentamente sobre sí; un proceso que parece sencillo, pero que en ocasiones puede durar horas.
  • Las plantas carnívoras que llamamos “de urna” tienen generalmente una forma tubular: cuando los insectos se aventuran en su interior en busca de los efluvios, no pueden evitar resbalar por la superficie y quedar atrapados en el interior sin posibilidad de escapatoria.
  • Por último tenemos los cucuruchos. Plantas carnívoras muy parecidas a las anteriores en el sentido de que también atrapan a los insectos impidiéndoles salir, pero poseen algunas “trampas” diferentes en su interior: pueden ser pedúnculos pegajosos o zonas traslúcidas que simulan salidas, pero no lo son, y que terminan por confundir y agotar a la presa.

Sin duda es un mundo fascinante el de las plantas carnívoras; aquí tenemos una pequeña guía inicial para adentrarnos en él. Como siempre, es recomendable que ampliemos información con algún experto y decidamos cuál es la que mejor se adapta a las condiciones ambientales de nuestro jardín.