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Cuando el musgo no es bienvenido en el jardín

Cuando el musgo no es bienvenido en el jardín. En un post anterior (que invito a releer), os confesaba cuánto me gusta el musgo en el jardín, y cómo y cuándo crece. Que resulte atractivo o no desde el punto de vista estético, es un tema bastante personal, pero la realidad es que hay circunstancias en que el musgo es dañino y por tanto… para nada bienvenido.

Los musgos en el césped, en particular, no suelen ser tolerados en los jardines. Debido a que prosperan en condiciones de sombra  y la humedad, suele darse que pueden competir con la hierba, especialmente en los prados mal drenados. En ese sentido, como competidor, puede no ser bienvenido.

Sin embargo, visto de manera diferente, el césped de musgo puede ser increíblemente útil. Por ejemplo, se utiliza para el caso de cestas colgantes, en lugar de comprar musgo artificial u otro tipo que haya sido recogido en las turberas. Otro ejemplo es por parte de algunas aves, quienes hacen del mismo un material fino de anidación, eso sí, trasladándolo a sectores más frescos y secos.

Respecto al musgo de las superficies duras, el hecho de que sea más o menos bienvenido en los jardines depende del sitio donde aparezca; por ejemplo en el caso de caminos no siempre lo es ya que los torna resbaladizos pero en el caso de ciertas paredes lisas, si bien limita el pasaje de luz, su rendimiento como aislante térmico es realmente increíble.

En resumen, lo cierto es que su capacidad para colonizar nuevos espacios ha sido explotada por los jardineros durante años, ayudando a dar un aspecto envejecido (a veces muy disfrutado desde lo estético) a las paredes y adornos.

¿Es posible promover de alguna forma su crecimiento o aparición? La respuesta es sí: para fomentar el musgo algunos jardineros han estado  utilizando materia orgánica,  cerveza o  yogur natural mezclado con trozos de musgo y  pintura en el área deseada.

Personalmente -confieso- no lo he intentado esto antes, así que  pondré manos a la obra tan pronto venga la primavera:  voy a cosechar algunos de mis cojines de musgo y mezclaré con compost y yogur natural.

Os contaré, no lo dudéis, los resultados de mi experiencia.