Plantas y Flores

Cuidado con las plantas tóxicas en el jardín

azalea

Algunas de las plantas que tenemos habitualmente en el jardín pueden ser más peligrosas de lo que parecen a simple vista. Hoy os enseñamos a distinguir algunas de ellas, así como las precauciones que hay que tener.

No hay que alarmarse demasiado, eso sí: con un poco de cuidado, y sobre todo con conocimiento, ninguna de las plantas que vamos a mencionar hoy tiene por qué dejar de estar presentes en nuestro jardín:

  • La adelfa es quizás una de las plantas más tóxicas que vamos a mencionar en esta lista, siendo además una inquilina habitual de nuestros jardines. Pueden causar arritmias fuertes si se ingiere… y en personas con hipertensión ya nos imaginamos lo letal que puede llegar a resultar esto.
  • La hortensia, otra favorita de los aficionados a la jardinería, está lejanamente emparentada nada menos que con el cianuro a causa de su alta concentración en hidracianosidos. Estos pueden liberarse mediante hidrólisis (riego, lluvia), ¡mucho ojo!
  • El aloe vera, esa planta tan apreciada por sus ventajas como cicatrizante (que hemos recomendado por aquí más de una vez), también tiene una “cara oculta”: puede ser un poderoso laxante, así que mucho ojo con ingerirla alegremente, sin contar antes con la aprobación o el consejo de un experto.
  • La azalea es otra de esas plantas que más nos vale no llevarnos a la boca, ni siquiera en broma. Su ingesta puede provocar vómito, diarrea, bradicardia y problemas respiratorios.

¿Cuál es la mejor manera de evitar que estas plantas, aparentamente inofensivas, revelen sus lados más “siniestros”? En realidad no tenemos por qué caer en la paranoia o pensar en complejas medidas de seguridad: lo más básico es mantenerlas alejadas de niños pequeños, que quizás sean los más propensos a ingerirlas sin reparar en las consecuencias, y por supuesto de nuestras mascotas. Con esta precaución tan elemental no debemos temer por nuestra seguridad y podremos seguir disfrutando de ellas en nuestro jardín.