Plantas y Flores

Cuidado de la azalea en julio

azalea

La azalea es una planta muy habitual tanto en el jardín como en interior. El verano es una buena época para podarla o trasplantarla. Os contamos algunas peculiaridades que hemos de tener en cuenta para esta clase de cuidados.

Si tenemos azaleas en casa, ya hará algunos meses que las habremos plantado y visto florecer: la época adecuada para ello suele ser el inicio de la primavera o los últimos días del otoño. Pero tan importante como habernos asegurado de que hayan crecido sanas y frescas es ahora el podarlas para que se mantengan igual de lozanas en verano, una época que en algunas regiones puede ser difícil de sobrellevar para nuestras plantas, como bien sabemos.

Es importante no dejarnos nada atrás a la hora de poder nuestras azaleas; si las tenemos en macetas en el interior de casa, lo mejor es sacarlas al jardín o a un balcón para tener suficiente sitio, puesto que pueden llegar a acumularse bastantes desperdicios.  Debemos quitar las ramas muertas y también las que hayan crecido cruzadas y sólo sirvan para enmarañar a nuestra planta, evitando su crecimiento en la dirección correcta. Incluso debemos eliminar las ramas que sobresalgan con demasiado vigor del arbusto, las que se llaman de manera coloquial “chupones”, por el mismo motivo: al final, lo que harán será desviar el crecimiento y tendremos con nosotros una planta asimétrica, cuando lo realmente estético es tratar de que crezca lo más uniforme posible.

¿Y el trasplante?

Podemos aprovechar el haber podado a nuestras azaleas para trasplantarlas, aunque lo idóneo suele ser hacerlo justo al comienzo del verano. Es importante que al hacerlo, ya sea en maceta o en jardín, mantengamos todo lo intacto que podamos el cepellón, evitando que el conjunto de las raíces se desgaje en exceso; puede ser muy perjudicial para la salud del arbusto. Curiosamente, la azalea necesita un suelo salino para vivir, con un pH de 5.5 ó 6.