Plantas y Flores

Droseras templadas, plantas carnívoras para el invierno

drosera templada

Las plantas carnívoras son fascinantes, pero también pueden ser ejemplares muy difíciles de cuidar. Si ya tenéis cierta experiencia, sin embargo, podéis atreveros con una especie complicada como las droseras templadas.

No son plantas que se recomienden para principiantes; hay otros tipos de droseras más recomendadas para quienes no poseen experiencia con ellas, cuyos cuidados son menos exigentes. En el caso de las templadas, no sólo es importante que tengamos cierto conocimiento previo sino también unas condiciones climatológicas específicas.

Podemos pensar que estamos ante plantas tropicales a causa de su nombre, y tampoco iríamos muy desencaminados: las droseras templadas viven en hábitats muy diversos, incluyendo Sudamérica o el sur de África. Pero también nos las encontramos en otros países muy fríos o en Europa del Este. Ya estemos hablando de una región o de otra, y pese a las diferencias notables en cuanto a temperatura, lo cierto es que cualquier drosera templada tendrá una característica muy a tener en cuenta: necesita hibernar al menos tres meses al año. Esto tendrá lugar en invierno, pero durante el resto del año también es imprescindible que se encuentren a la intemperie. No debemos temer si vivimos en zonas propensas a las bajas temperaturas; esta clase de droseras las resisten sin problema alguno.

¿Cómo se alimentan las droseras?

Lo que más nos fascina de las plantas carnívoras, para qué negarlo, es esa forma de alimentación tan diferente del resto de plantas que estamos acostumbrados a ver. En el caso de las droseras templadas, atrapan a sus presas empleando la sustancia pegajosa que desprenden sus glándulas mucilaginosas y que se advierte en su superficie a simple vista (de hecho, uno de sus nombres comunes es “rocío del sol”, en referencia al brillo que produce). También a través de dicha sustancia digieren a los desdichados insectos que caen en su trampa, atraídos por el aroma. Si tenemos paciencia, mucha, sentarnos a contemplar cómo sucede todo esto puede ser toda una experiencia.