Plantas y Flores

El algodonero

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El algodonero pertenece a la familia de las malváceas y no suele llegar a tener la altura de un árbol sino más bien de un arbusto. Sus hojas presentan nervaduras en la superficie y sus flores amarillas y violáceas son grandes y no suelen recibir los elogios que merecen.

Los frutos crecen  en una especie de cápsula ovalada que suele tener entre tres y cuatro compartimientos en los que se encuentran hasta siete semillas negras con forma ovoide protegidas por una fina pelusa.

Debe plantarse sobre tierra fértil a fines de la primavera y luego de ocho meses se efectúa la primer cosecha. El clima ideal para su cultivo es el caluroso pero no húmedo, más bien seco. Cabe destacar que sus hojas se utilizan contra catarros, quemaduras, alergias y bronquitis.

Por otra parte, la corteza de sus raíces es empleada para la fabricación de extractos y tinturas como para ungüentos muy efectivos para combatir enfermedades de la piel (acné, quemaduras, cicatrices). Obviamente sin el algodón que nos provee no habría prendas de este  bello y suave material.