Huertos

El bancal profundo, una manera de iniciar nuestro huerto

bancal huerto

Hablamos mucho en nuestro blog de cómo comenzar con un huerto urbano. ¿Pero y si tenemos la suerte de contar con un patio o un jardín con mucho espacio y queremos aprovecharlo para hacer uno de mayor tamaño? ¿Por dónde empezar si no tenemos ni idea?

Y es que hoy en día ya no se transmite el conocimiento del cultivo de huertos de padres a  hijos, como antes. Si somos urbanitas, podemos dar gracias de saber cómo utilizar las herramientas más básicas. Pero comenzar un huerto son palabras mayores… aunque, sin duda, puede ser una actividad fascinante, el colofón para cualquier amante del mundo del jardín.

Una técnica sencilla y efectiva, que se suele recomendar para huertos pequeños o medianos, es la del bancal profundo. Lo primero que hemos de hacer es utilizar como herramienta un motocultor para poder abrir surcos de unos cuarenta centímetros de hondo y un metro y medio de ancho. También podemos hacerlo con una azada o similar… ¡pero recordemos que no somos expertos! Lo mejor es comenzar echando mano de algo que nos saque del apuro, y posteriormente, cuando tengamos más experiencia, probar a hacerlo con herramientas de mano.

Una cama con abono

Una vez tengamos nuestros surcos, es el momento de quitar esas raíces adventicias y otras hierbas del jardín que puedan enmarañarse e impedir el crecimiento de las plantas que tengamos pensado plantar. A continuación llega el momento del abono: siempre debemos utilizar orgánico, nada de químico. Ya sabemos el daño que puede hacer a las plantas, sobre todo si vamos a llevárnoslas a la mesa… El resultado es una especie de cama esponjosa de tierra, perfecta para que los cultivos crezcan en ella con el espacio para sus raíces perfectamente acotado. Más fácil para nosotros, más seguro para ellos.

Tenemos que mantener siempre cubierto el bancal, ya sea con cultivos o con un mulching, y no pisarlo directamente nunca. ¿Os ha parecido una técnica sencilla? Es que en realidad lo es: se trata de un método que se ha empleado durante siglos y que ha conocido incluso variantes en función de la zona en que se practique. Es una excelente base para iniciarnos en el fascinante mundo de la horticultura.