Plantas y Flores

El boldo y sus propiedades digestivas

boldo

Semana Santa es época de reuniones, visitas familiares… y comilonas, para qué negarlo. Así que más vale empezar a pensar en soluciones digestivas naturales, por si las moscas…

El boldo es una de esas plantas poco conocidas hoy en día, pero con una gran tradición dentro de la medicina natural y comprobados beneficios a muchos niveles. Proviene de Sudamérica, concretamente de las zonas de Perú, Chile y Argentina, y su uso era muy frecuente en épocas precolombinas. La tradición de los habitantes de la zona, acostumbrados a tomarla en infusiones o masticada, tanto la corteza como las hojas, no iba desencaminada: se trata de una planta con propiedades antiinflamatorias comprobadas, así como antioxidantes y expectorantes. Probablemente sería uno de esos remedios comunes en invierno, en la época de resfriados, así como para aliviar los achaques de la edad.

Yendo a lo que nos interesa, sus propiedades digestivas, los propios antiinflamatorios presentes en la planta que hemos mencionado son muy útiles en este sentido, ya que ayudan a aliviar esos molestos gases que se nos atascan en el tracto digestivo; asimismo, posee alcaloides como la boldina que nos ayudan a eliminar líquidos y sobreproducción de bilis en el hígado.

 ¿Podemos plantar boldo en el jardín?

Más allá de su uso en momentos puntuales como los que hemos mencionado de la Semana Santa, podemos tener boldo en nuestro jardín si sufrimos habitualmente de digestiones pesadas o ardor de estómago; una infusión a tiempo nos aliviará, seguro. Para plantar boldo, lo mejor es contar con un suelo no demasiado húmedo, y asegurarnos de que las temperaturas de nuestra zona no son extremas ni en un sentido ni en otro. Podemos elegir la siembra de semillas o bien la plantación mediante esquejes; ambos métodos son igual de válidos. En primavera, el boldo nos obsequiará con sus flores, y será en verano cuando podremos comenzar a recolectar sus hojas y secarlas para prepararlas de la manera que deseemos.