Consejos

El jardín y las personas alérgicas

Pretty brunette sneezing coughing

La primavera es una bendición para la gran mayoría de nosotros, pero -hay que admitirlo- las personas alérgicas no la pasan tan bien en el jardín. Conociendo el problema e identificando las causas, todos podríamos disfrutar de igual manera. Vale la pena aprender un poco más para tomar algunas precauciones en este sentido.

¿Todo es un problema?

Afortunadamente no. Los principales “culpables” de los estados más molestos de alergia, son los árboles, por el polen en el aire. En general, las plantas que se polinizan por el viento, extendiendo sus diminutos granos de polen durante todo el aire que reaccionarán con nuestros ojos, nariz, senos nasales y las vías respiratorias. Estos órganos son los más vulnerables y ocupan el primer lugar en nuestra lista de problemas.

¿Cómo prevenir lo que se puede?

Como señalé antes, conociendo de cerca la causa del problema. Por ejemplo: algunos árboles como las coníferas y álamos son independientes en su sexo, lo que técnicamente se llaman especies dioicas, lo que en buen romance quiere decir que tenemos árboles “macho” y árboles “hembra”.

El punto es que sólo los ejemplares “macho” producen el polen, mientras que la hembra es receptora. Si en tu predio sólo optas por tener plantas “hembra” de estas y otras tantas especies dioicas, no tendrás individuos productores de polen por lo que la exposición a elementos que provoquen reacciones alérgicas se minimiza o no existe directamente.

Después de esta simple lección de botánica, uno podría suponer que los técnicos especializados habrían elegido ejemplares hembra para todos los parques públicos, escuelas y calles. Por lo menos podría pensarse que se hubieran plantado mitad y mitad, pero lamentablemente no es así en la mayoría de los casos y lo que es peor,  parece ser a la inversa.