Plantas y Flores

¿Es difícil hacer Ikebana?

ikebana

Mi amiga Isa es una mujer con brillo propio , de esas personas que son capaces de comprender un mensaje sin necesidad de muchos tiempos de explicaciones y que por si fuera poco, siempre parecen tener la palabra justa en el momento oportuno, sin excesos y sin cargas energéticas negativas.

Cuando le pregunté acerca de cómo lograba esa armonía, esa especie de paz interior que va más allá de lo que uno pueda simplemente querer aparentar, me comentó que hace unos años emprendió un camino que no esperaba transitar: aprender Ikebana arte floral.

Me puse a pensar y mi primera pregunta ha sido la del título:

¿Es difícil hacer Ikebana?

Decir que Ikebana es un arte de pleno derecho no significa que sea algo  esotérico. Los más grandes creaciones en el campo de este arte tienden a ser hechas por los expertos más calificados, pero, como en la pintura y la escultura, hay un montón de sitio para los aficionados.

Para esponder a la pregunta concreta, sigo que casi cualquier persona con un poco de tiempo y ganas puede adquirir la habilidad suficiente para hacer los arreglos más hermosos. Sin embargo, como en las otras artes, es necesario dominar ciertas técnicas fundamentales antes de proceder a la creación libre.

¿Qué tiene diferente un  arreglo floral de Ikebana ?

Lo que distingue al Ikebana de otros enfoques, tales como simples “arreglos florales” es su forma asimétrica y el uso del espacio vacío como una característica esencial de la composición.

Un sentido de la armonía entre los materiales, el contenedor y el entorno es también crucial. Estas son las características de la estética que comparten las creaciones de Ikebana con la pintura tradicional japonesa, los jardines, arquitectura y diseño.