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Herramientas de jardinería para personas con discapacidad

¿Existen las llamadas herramientas de adaptación para el jardín? Por supuesto que sí, ya lo mencionábamos en el primer post dedicado a este tema: los beneficios para la salud de todas las personas comienzan por el aire fresco y el  ejercicio moderado y todo ello se encuentran de la mano de la jardinería.

Gracias a la posibilidad de usar herramientas especiales, aún aquellas personas  con limitaciones pueden disfrutar de los mismos beneficios siempre que hallen la herramienta adaptada ideal para su caso.

Las adaptaciones pueden ser hechas en casa, o -si se dispone del dinero necesario- se puede optar por herramientas  especialmente diseñadas que se   pueden encontrar en las tiendas más importantes y centros de jardinería, flores y jardín.

Ejemplos de herramientas

Algunos ejemplos de las herramientas de jardín de adaptación son aquellas que cuentan con varillas conectables a modo de extensión (para quienes no pueden inclinarse por padecer problemas de espalda), herramientas de liberación rápida, manijas acolchadas y una variedad de “usurpadores” es decir herramientas que sirven para tomar, enganchar, quitar, podar etc.

Una silla de ruedas hace que la movilidad más fácil para algunos jardineros; para poder usarla correctamente en este caso lo que hay que adaptar suele ser la accesibilidad es decir la posibilidad de  circular en tierra firme y caminos debidamente pavimentados.

Puños de brazo rodear el antebrazo y se unen a una variedad de herramientas para ayudar a extender el alcance y aumentar la influencia y el agarre. Las herramientas disponibles para la unión son paletas, horquillas y cultivadores.

Jardinería con Limitaciones

Los jardineros con problemas de movilidad pueden encontrar que una silla es una herramienta valiosa. En el caso de los cultivos hechos en camas  levantadas, son los que  hacen más fácil llegar a las plantas en algunos casos.

Si sabemos que hay en la familia o en el entorno una persona que desee dedicarse a la jardinería y padezca algunas limitaciones, lo mejor es hacer un plan para asegurar que el diseño final será algo que aportará soluciones y no problemas y que le cuidará en relación a sus limitaciones específicas.

El mejor consejo en realidad es “escuchar” al cuerpo de las personas con limitaciones, qué es lo que más se resiente y trabajar a conciencia en el uso de herramientas de adaptación del jardín, para que todos los proyectos sean seguros y accesibles.