Consejos

Hormigas en el jardín (II)

En nuestro primer post de esta serie, resumimos los principales daños que causa  la presencia de hormigas en el jardín. Prometimos y ya mismo vamos al tema, sintetizar los pasos para prevenir o evitar la presencia y daños ocasionados por ellas.

El primer paso es fundamental: debes sí o sí localizar los hormigueros (en la jerga jardinera o granjera también se le dice ubicar “la olla”). El método es sencillo, buscas un camino, ves en qué dirección ellas van cargadas de comida y las sigues.

Lo que no siempre es fácil es el acceso, muchas veces ellas pasan bajo setos espinosos y matorrales espesos y precisamente allí es dónde ubican el hormiguero. Pero en la mayoría de lo casos llegarás sin problemas.

Una vez que lo ubiques, el paso siguiente es aplicar algún producto que sea nocivo para ellas: venenos (químicos o ecológicos) o simplemente espermicidas.

Existen unos productos comúnmente llamados granulados, que pueden desparramarse a lo largo del camino; son muy efectivos porque ellas mismas los trasladan dentro del hormiguero pues lo confunden con alimento.

Hay veces en que las hormigas arman su hormiguero dentro del tronco de un árbol o mitad y mitad en la tierra (esto es a nivel de sus raíces). Aquí hay varias posibilidades, pues se pueden aplicar otro tipo de compuestos alrededor del árbol, tanto tóxicos como mortales para ellas porque quedan adheridas a los mismos sin posibilidad de movimiento. Se consiguen en cualquier casa de jardinería.

Imagen: jardineria