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Ideas para el jardín de invierno

Hamamelis virginiana

Ideas para el jardín de invierno. A veces parecería que la madre naturaleza toma una especie de siesta en invierno. Plantas, árboles, flores y arbustos dan la impresión de “irse a dormir”, especialmente en zonas de clima muy frío. Al final del invierno, la mayoría de los jardineros han tenido también su cierto tiempo de descanso y tan pronto empieza la brisa cálida, están listos para volver a la vida al aire libre con sus palas, rastrillos, semillas y fertilizantes.

¿Qué hacer -de todos modos- para aprovechar mejor el tiempo en el jardín? Varias posibilidades, cuya instrumentación no requieren hacer un curso de jardinería en particular. Veamos de qué se trata…

Los árboles de hoja perenne se mantienen verdes durante todo el invierno e incluso lo creas o no, hay variedades que florecen durante el invierno. Con tiempo debes elegir aquellos que más te gusten (ese tiempo puedes tomarlo precisamente ahora) y procederás a su plantación en la primavera o principios del verano. Seguramente no llegarán a florecer el primer invierno, pero después lo hará cada año.

Algunas sugerencias pueden ser:

  • Avellana de la bruja (Hamamelis virginiana) es un arbusto grande o un árbol pequeño, de flores amarillas (que puedes ver en la imagen de portada) y que florece en diciembre.
  • Campanillas de invierno (Galanthus nivalis)  florecen a principios de febrero.

¿Qué más hacer? Lo siguiente es iniciar las plántulas de los cultivos de estación fría, como por ejemplo lechugas, espinacas, acelgas, brócoli, coliflor y coles. Esto reción lo podrás hacer en febrero, o alrededor de ocho semanas antes de la fecha promedio de última helada. Planta en el jardín lo más pronto posible siempre tomando precauciones para protegerse de las heladas tardías cubriendo con paja o un plástico.

Por último, podrías trabajar en el cultivo de hortalizas de estación cálida pero, por supuesto, en interior durante el invierno. Tomará un poco de cuidado y atención, pero los tomates frescos, jugosos que crecen cerca de una ventana soleada son una bendición en el más crudo del invierno. Idem, en el caso de pimientos verdes y los pepinos.