Huertos

Insectos beneficiosos para nuestro huerto

mantis religiosa

En nuestro blog hablamos de las plagas de verano, de cómo podemos evitarlas; sobre todo os aconsejamos tratar de hacerlo de manera natural, con la menor cantidad de productos químicos posible. ¿Y qué hay más natural que utilizar a insectos para ello?

Cuando veáis algunos de los insectos que os vamos a mencionar en vuestro huerto, no os asustéis. Pueden servir precisamente para lo que más nos interesa: controlar esas otras plagas mucho más malignas y evitar que se propaguen y nos den un disgusto.

  • Las mariquitas no sólo son agradables a la vista: también pueden resultar un excelente método de control natural para evitar la aparición de ácaros y los temidos pulgones en las plantas de nuestro huerto o jardín. En algunas tiendas de productos especializados, incluso, podemos comprarlas. Lo mismo podemos decir de las crisopas verdes, muy útiles contra garrapatas y larvas de escarabajo (aunque no suelen venderse).
  • La mantis religiosa es bien conocida por su faceta de “depredadora masculina”, pero lo que no todo el mundo sabe es que también es una predadora natural de otros muchos insectos. En el jardín, no será raro verla aparecer cuando las temperaturas suben, normalmente por encima de los treinta grados. Mucho ojo, eso sí, porque no podemos decir que sea demasiado selectiva en su dieta: devorará tanto a los insectos perjudiciales (moscas, orugas…) como a otros que puedan ser tan beneficiosos como ella.
  • Las avispas son insectos muy temidos por nosotros, pero curiosamente pueden echarnos una mano en el control de plagas de nuestro jardín… siempre que nosotros sepamos controlarlas a ellas, claro está. Las mariposas de la col, que pueden llegar a arruinar fácilmente un huerto en el que hayamos puesto todo nuestro mimo, caerán irremediablemente ante una avispa que ponga el ojo en ellas.

Mucho cuidado con la introducción de estos insectos en vuestro huerto. Hay que hacerlo con moderación para no alterar el equilibrio, y como en el caso de la mantis para evitar que ella misma acabe convirtiéndose en un problema.