Consejos

Jardines de suelos secos (V)

En nuestra penúltima y última entrega, compartimos abundantes consieraciones acerca de este tipo de jardines, entre otras -por ejemplo- que no hay que “resignarse” sólo a los cactus.

Entre las posibilidades de elección de las plantas anuales, existen algunas  que tienen como papel una especie de “pétalos”, que en realidad son hojas modificadas llamadas brácteas, como el Amaranto globo y la Zinnia, capaces de mantener su aspecto fresco a través de jornadas de abundante y severo  de calor.

Una buena opción a considerar, son las llamadas camas elevadas;  son un activo valioso en suelos mal drenados o infértiles, pero debes tomar el camino contrario para las plantas que tú deseas se relajen en un jardín árido.

Aquellas camas que son un poco más  hundidos están diseñadas para recoger la lluvia y distribuirla proporcionando -en cierta forma-, una equitativa repartición de enfriamiento sobre el suelo. Después de bajar el nivel del suelo por unos centímetros, prepara una cama hundida la misma manera que lo haría con cualquier otro sitio de nueva plantación. Afloja la tierra y modificar con compost.

Además de hacer la tierra más “hospitalaria” para las raíces de la planta, la materia orgánica ayuda a amortiguar los efectos de los desequilibrios químicos, como el exceso de sal, que a menudo se acumula en los suelos de clima seco, y también neutraliza los suelos ácidos o alcalinos, condiciones que pueden ser perjudiciales para muchas plantas de jardín.

Imagen: jardinagem

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