Plantas y Flores

La stevia, ¿beneficiosa o arriesgada?

Stevia rebaudiana, support for sugar

La stevia, una planta procedente de Paraguay, se ha popularizado últimamente como sustituto de los edulctorante tradicionales: no sólo del azúcar, sino incluso de la sacarina o el aspartamo. Pero hay voces que hablan de sus supuestos efectos secundarios. ¿Es realmente beneficiosa o puede poner en riesgo nuestra salud?

El principal atractivo de la stevia se encuentra en la cantidad de edulcorante que puede contener ya en su medio natural, gracias a un glucósido llamado esteviosida: se estima que esta planta puede llegar a ser hasta doscientas veces más dulce que el propio azúcar. ¡Se dice pronto! A quienes les guste endulzar al máximo su café, su té o su chocolate, esta idea le resultará maravillosa. Pero la stevia todavía va un poco más allá y guarda propiedades beneficiosas para nuestra salud. No contiene calorías, es beneficiosa a la hora de absorber grasa y de regular la tensión arterial gracias a su efecto vasodilatador. Es un componente habitual, por tanto, a la hora de elaborar dulces y recetas para diabéticos.

Y las contraindicaciones…

¿Existen de verdad contraindicaciones? Todo lo que hemos leído arriba parece maravilloso, ¿verdad? Para conocer los riesgos de la stevia, tenemos que acudir a la sabiduría tradicional de Paraguay. En dicho país, ésta era una de las plantas bien conocidas y empleadas por los indígenas guaraníes, quienes le daban el nombre de Ka-á he-é o Caá-jhe-é (que se ha traducido como “hierba dulce”). Las tribus la utilizaban para el control de la fertilidad, ya que se consideraba que podía influir de esta manera en las mujeres.

Que no cunda el pánico. Esta consideración anticonceptiva ha sido estudiada desde los años setenta y ha sido objeto de numerosas polémicas. Es una afirmación muy controvertida, y hoy en día sólo se tiene por cierta si se cumple un requisito: que se consuman altas, muy altas concentraciones de stevia al día. Estudios realizados con ratas demostraron que en dichas condiciones sí se producía una disminución notable de la fertilidad. Para un consumo responsable de esta planta por nuestra parte, se recomienda no superar los cuatro mg. por kilo corporal de consumo a diario.