Huertos

Los beneficios del nabo daikon en nuestro huerto urbano

daikon

¿Queréis tener un huerto urbano saludable y a la vez original? Seguro que habéis pensado en añadir verduras orientales. Hoy os hablamos de las propiedades de una de estas plantas, el nabo daikon, procedente de Japón.

Quienes quieran “experimentar” pero tengan cierto reparo en salirse demasiado de la norma, pueden estar tranquilos: el daikon es muy similar al nabo que todos conocemos. Posee su misma consistencia y además se puede cultivar con la misma facilidad, ya sea en macetas o en tierra. Es, por tanto, una planta muy adecuada para el tipo de huerto que tengamos: ya sea en una mesa de cultivo amplia o en un espacio más reducido, el daikon se adaptará y desarrollará con cuidados muy sencillos por nuestra parte.

No tenemos por qué esperar a una estación determinada: el daikon se puede sembrar en cualquier época del año, aunque es importante que lo evitemos siempre durante las temperaturas extremas o las heladas. Basta con preparar un sustrato de aproximadamente un par de centímetros y recubrir las semillas, que colocaremos con una separación de entre quince y veinte centímetros. Y poco más habremos de hacer: regarlo y asegurarnos de cubrirlo con una campana cuando empiece a brotar para mantenerlo a salvo de las inclemencias del tiempo. En un par de meses, tendremos nuestro daikon listo para llevar a la mesa.

Un complemento para nuestra dieta oriental

Si hemos dicho que el daikon, como planta, no se diferencia en gran medida del nabo tradicional occidental, ¿por qué escogerlo? Pues porque sus beneficios sobre nuestra salud son mucho mayores. Se trata de una planta de gran valor digestivo gracias a sus enzimas, y muy recomendada para reactivar el hígado. Además, posee un alto contenido de fibra y propiedades diuréticas que ayudan a limpiar el organismo. Si nos gustan los platos orientales y preparar sushi o sopa de miso, el daikon debe ser un complemento casi obligado; encontraremos en Internet numerosas recetas que lo incluyen.