Consejos

Los niños y la jardinería

little boy watering his garden

Hemos abordado antes el tema de la jardinería en familia y en este contexto aprovechar espacios y oportunidades, sabiendo cuándo y cómo convocar a los peques para esta tarea sana y divertida llega a convertirse en un verdadero arte, créeme.

¿Por dónde empezar?

Primer paso, obtener las herramientas adecuadas para que usen los niños.  Trata de encontrar las herramientas que parezcan genuinas para que los niños se sientan como verdaderos jardineros. ¿No puedes pagar mucho? Cucharas y palas de plástico funcionan muy bien  si antes aflojas la tierra con las herramientas verdaderas.

Un espacio exclusivo

Esto es un truco muy eficiente a la hora de motivar a los más pequeños: dejar una especie de “lugar secreto” en el jardín para uso de tus hijos o nietos. En ese lugar las pautas de diseño las puedes dejar libradas a su decisión. ¿Qué quiero decir con esto? Nada mejor que un ejemplo: a los niños les gustan los extremos, por lo que plantar flores enormes, como el girasol, y pequeñas plantas de hortalizas, como tomates cherry será para ellos absolutamente natural. No es la estética lo que estarán mirando, de modo que plantar flores o hierbas aromáticas, como las peonías, lavanda, menta y otras es más que recomendable.

El compost

Merece un capítulo aparte porque esto es bueno por donde lo mires, más allá de lo sano de la actividad, estarás enseñando y creando conciencia ecológica. Enseña a tus niños cómo  se hace el compost. Mezcla en cortezas y cáscaras de frutas, restos de café, de té, cáscaras de huevo etc. Cuando todo se vuelve de color negro y desmenuzable (esto tardará varios meses) será el momento de  mezclar con la tierra y con ello a los fertilizantes para tu jardín. No te olvides  usar guantes en todas las operaciones.