Plantas y Flores

Mandevilla laxa, Dipladenia

White flowering Mandevilla

La Mandevilla laxa es un arbusto trepador que puede llegar a medir más de 5 metros de altura. Sus hojas son ovadas, tienen unos 10 centímetros de largo y aparecen en las ramas en pares opuestos.

Sus llamativas flores son tubulares, con 5 pétalos, con colores que van del blanco al rojo, pasando por distintos tonos de rosa y son muy aromáticas. Florece a principios del verano. Sus flores desprenden un apreciado perfume, pero debemos tener cuidado ya que esta planta es tóxica si se ingiere.

Ficha de la planta

Nombre científico: Mandevilla laxa.

Nombre común: Dipladenia, Jazmín chileno, Jazmín de Chile, Mandevilla, Jazmín de Jujuy o Jazmín de Argentina.

Familia: el género Mandevilla pertenece a la familia de las Apocináceas, Apocynaceae y está formado por unas 100 especies de arbustos trepadores.

Las principales especies son: Mandevilla boliviensis, Mandevilla sanderi, Dipladenia sanderi, Mandevilla scabra, Mandevilla splendens, Dipladenia splendens, Mandevilla laxa, Mandevilla suaveolens.

Origen: sur y el centro de América.

Dónde crece mejor: pueden vivir en una exposición a pleno sol o también a semisombra. Es necesario tener en cuenta que la temperatura no debe descender de los 10ºC. Se recomienda realizar una buena poda después de la floración para fortalecer la planta.

Riego: deberán ser regulares de marzo a octubre, unos 2 litros por planta 2 veces por semana.

Enemigos: en general no suele ser atacada por las típicas plagas de jardín. Pero es sensible a araña roja y cochinillas por atmósfera cálida.

Requerimiento del terreno:La Mandevilla laxa le gusta el suelo normal de compost con un buen drenaje. El trasplante lo debemos realizar en primavera o en el otoño. Abonar cada 15 días en verano con fertilizante rico en nitrógeno y en otoño con estiércol.

Reproducción de ejemplares: se puede multiplicar por semillas sembradas en primavera o también en el verano por esquejes.

Usos: Son utilizadas como trepadoras para cubrir muros o en pérgolas, es recomendable ayudarla con una estructura para que trepe bien. En caso de cultivarla en maceta se recomienda hacerlo en maceta grande ya que tiene grandes raíces que necesitan espacio.

Cuando esta belleza esté en plena floración, toma tu cámara,  captura el momento y tendrás para siempre las más preciadas postales de tu jardín.