Plantas y Flores

Naturaleza insólita

Shells and coral on a tropical beach - background

Que la naturaleza nunca deja de sorprendernos ya ha dejado de ser noticia, sus maravillosos secretos parecen tan bien guardados que cada vez que nos permite vislumbrar alguno de ellos no podemos más que quedar extasiados de admiración ante ella.

Si todavía no has oído hablar de la extraña Amorphophallus titanum es que aún no te has sorprendido lo suficiente, ya que no conoces a la flor más grande del mundo, que como si este detalle en sí fuera poco, además es una flor cadáver. Y para que no lo olvidemos ese es el nombre con el que se la conoce vulgarmente.

Esta exótica flor de increíbles dimensiones proviene de la isla Sumatra de Indonesia, y además de todo lo dicho tiene otra particularidad: florece una vez cada muchísimos años. Y cuando lo hace segrega un olor espantoso, aunque este último dato no ha hecho menguar el interés por ella que el mundo entero demuestra cada vez que se decide a florecer.

Ahora mismo, en el Milwaukee Public Museum, la Flor cadáver está floreciendo; y esta maravilla, gracias a los avances de la tecnología, se transmite por primera vez en vivo a través de este portal, para que el mundo entero pueda admirarla.

Si bien en las imágenes ya nos podemos dar una idea de las dimensiones extraordinarias que posee, les dejamos unos datos un poco más científicos al respecto: el ejemplar más grande llegó a medir 2.74 metros de altura.

Si bien esta altura la alcanza cuando se abre su flor, este hecho sucede solo 2 o 3 veces en la vida de la planta, que no supera los 40 años. Una vez producida la floración, la flor puede llegar a vivir apenas tres días. Durante el período que estamos observando en estos días, la flor crece hasta 10 cm por jornada.

Su nombre de Flor cadáver no proviene de que parece permanecer muerta por muchos años hasta que un día despierta; sino por el olor nauseabundo, similar al de la carne podrida, que desprende durante la aparición de la flor. Este olor hace que la gente no permanezca demasiado tiempo cerca de ella, pero sí atrae a los insectos que serán los encargados de la reproducción llevando el polen hacia otra flor.

No te pierdas esta oportunidad de ver la primera floración de este ejemplar del museo de Milwaukee.