Consejos

Para conocer, prevenir y curar alguna de las enfermedades más frecuentes (II)

plagas

He aquí la segunda y última entrega de esta reseña, cuya primera parte publicamos antes.

  • Lecaninos
    Pequeñas  conchas marrones pegadas a la parte inferior de la hoja, especialmente sobre los nervios. Estos adultos, inmóviles, están protegidos de los insecticidas por sus caparazones, pero se pueden quitar frotando con un paño húmedo o un bastoncillo de algodón. Después de quitarlos rocía toda la planta con Malathion. Si dejas que la planta se llegue a Infectar gravemente, las hojas  se vuelven amarillas y pegajosas:  entonces la erradicación resulta difícil
    o imposible.
  • Pata Negra
    Enfermedad del tallo de los esquejes, especialmente del geranio. La base del esqueje se vuelve negra, a causa de la invasión por el hongo de la botritis. Quita el esqueje infectado tan pronto como sea posible. La causa es el exceso de riego, o el compost demasiado apretado que ha impedido el drenaje adecuado.  Asegúrate  de que el compost de semillas y esquejes se mantiene más seco la próxima vez que hagas esquejes de geranio; no los cubras con cristal o plástico.
  • Pulgones
    Pequeños insectos chupadores de savia; suelen ser verdes, pero también de color negro, gris o naranja. Atacan las plantas con tejidos blandos; los lugares preferidos son las puntas de los brotes y los capullos de las flores. Las macetas de flor son especialmente propensas. Las plantas enferman y se les forma un líquido pegajoso. Rocía con malathion y repite la acción  cuando sea necesario.
  • Ácaro del Cyclamen
    Ácaros diminutos que se observan en forma de película polvorienta en la cara inferior de las hojas. Se pueden presentar en Cyclamen, Impatiens, Pelargonium y Saintpaulia. La planta infectada deja de crecer; los bordes de las hojas se curvan, los tallos se retuercen y los capullos se marchitan. Al revés que la araña roja, esta plaga prospera en ambiente húmedo. No resulta útil rociar con un insecticida normal; debes destruir las hojas infectadas.
  • Cochinilla algodonosa
    Pequeños parásitos cubiertos de una pelusa blanca y algodonosa. Pueden formarse grandes grupos en los tallos y debajo de las hojas de una gran variedad de plantas. Un ataque grave lleva a que las hojas se marchiten, se vuelvan amarillas y caigan.  Una infección ligera es fácil de resolver: quítela  frotando con  un paño húmedo o un bastoncillo de algodón. Un ataque grave es difícil de controlar; rocía semanalmente con Malathion o un insecticida sistémico.