Piscinas en tu jardín (III): en busca de armonía

Continuando con esta serie, cuyo post anterior dedicamos a compartir ideas acerca de los criterios a tener en cuenta a la hora de elegir dónde ubicar nuestra futura piscina, hoy abordamos el tema del entorno.
El éxito o fracaso estético al integrar una piscina al entorno del jardín no sólo dependerá del lugar en que se emplace, también es importante la elección de la forma y de los materiales para lograr efectos impactantes en estrecha concordancia con la casa y el paisaje.
Con respecto de los materiales, las opciones son múltiples y es recomendable mirar más allá del factor precio que es uno de los de mayor peso en el momento de comenzar la planificación. Debes pensar como si ya tuvieras la piscina instalada, y en ese entendido, imaginar costos y tiempos de su mantenimiento. Según los materiales por ejemplo, el simple hecho de pintarla o limpiarla implicará tareas, tiempos y presupuestos bien diferentes.
En cuanto a la forma, no existe una regla determinada sobre cuál figura es la más apropiada para una piscina. Ella estará sujeta a las necesidades y gustos de la familia: la edad de los hiijos, si se desea para nadar o solamente para contemplar etc. , sin descuidar los demás elementos que constituyen el entorno.
Tanto las líneas rectas clásicas o las curvas, son posibilidades que bien manejadas pueden funcionar.
Luego las plantas elegidas, con sus atributos, cumplirán la función de coronar la obra y convertirla en un pequeño paraíso dentro de nuestro hogar.
el 02-06-2008
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