Consejos

Plantas que no florecen

Rose

Por más experiencia y paciencia que tenga un aficionado a la jardinería, cuando las plantas no florecen, a todos nos invade un poco de temor e inseguridad.

Pero vale la pena reiterar, que no debes entrar en pánico ya que hay una multiplicidad de razones por las que algunas plantas no florecen; sobre algunas de ellas se puede trabajar incluso en términos de prevención pero en otros casos – seré sincera- hay poco que hacer al respecto.

Veamos cuáles son esas razones más frecuentes por las cuales tus plantas no florecen:

Podar las plantas en el momento equivocado

He comenzado por uno de esos motivos que una vez que sucede, no tiene vuelta atrás: si podas en la época equivocada, (por ejemplo al final de temporada) podrías eliminar todos los brotes florales del año siguiente y la consecuencia en ese caso, es una planta sin flores.

Ausencia o escasez de fertilizantes

Suele ser uno de los problemas más frecuentes. Si bien es verdad que hay plantas que logran florecer dignamente con los nutrientes que toman naturalmente del suelo, otras realmente ni siquiera comienzan a hacerlo si no se realiza un aporte extra de abono. Esto incluye también hacer un “mini” análisis del suelo, verificar que la planta goce de un pH de suelo que le resulte cómodo y saludable y aportar el fertilizante adecuado en la dosis y momento correctos.

Cantidad de sol correcta

No es un factor menor; si las planta no toleran el sol y están expuestas a pleno, no florecen. Lo mismo en el caso opuesto si necesita sol y no lo tiene, estará deprimida y sin vigor. Se recomienda un mínimo de seis horas de sol por día para que la planta realice fotosíntesis correctamente y tenga la energía que necesita para florecer.

Sistema radicular sano

Esto es imprescindible: las raíces deben estar cómodas y sanas. Cuando hablamos de plantas en contenedor, podría pasar que éste haya quedado demasiado pequeño. Si hablamos de tierra plena, podría ser que el drenaje del terreno no esté funcionando correctamente y las raíces estén “ahogadas” e inoperantes.