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Plantas y malezas invasivas

plantas y malezas invasivas

Para quienes sentimos pasión por el jardín, el asunto del control de las malas hierbas y de las plantas y malezas invasivas es un verdadero dolor de cabeza durante todo el año. Antes de poner en claro lo que realmente hay que hacer en cada caso para sostener un control eficaz, comencemos por definir qué se entiende por planta invasiva o maleza invasiva.

 ¿Qué es una maleza nociva?

El término “mala hierba” significa cosas diferentes para diferentes personas y en diferentes contextos. En el sentido más amplio, estaríamos hablando de  cualquier planta que crece donde no se desea. Las malezas pueden ser nativas o no nativas, invasivos o no invasivos, y potencialmente nocivas o no tanto.

En los hechos,  una mala hierba nociva es cualquier planta (en general catalogada por el gobierno o la autoridad competente) cuyo crecimiento o expansión atenta contra el crecimiento o desarrollo de algún cultivo productivo especialmente con fines alimenticios. En ese sentido es que una mala hierba también se define comúnmente como una planta que crece fuera de lugar y es competitiva, persistente y perniciosa.

¿Es lo mismo una hierba invasora que una maleza nociva?

No necesariamente, aunque muchas malas hierbas nocivas son también invasivas. Las plantas invasoras incluyen no sólo las malas hierbas nocivas, sino también otras plantas que no son nativas de tal país o de tal la zona en la que están creciendo. Un criterio difundido es considerar un planta  como invasora si se ha introducido en un ambiente donde no ha evolucionado naturalmente.

Como resultado de ello, por lo general no tienen enemigos naturales que limitan su reproducción y propagación por lo que pueden volverse incontrolables.