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Problemas frecuentes en los Geranios

Los Geranios (Pelargonium graveolens) se han convertido en una de las plantas las más usadas en los jardines y balcones, esto se debe a la gran facilidad que tienen para adaptarse a cualquier tipo de tierra aunque sea poco fértil. Crecen sin demasiadas exigencias, pero siempre en lugares al aire libre. Son capaces de florecer gran parte del año y son muy rústicas. Sin embargo a veces presentan problemas, por esta razón si tú tienes geranios o malvones, presta atención a la siguiente guía de ayuda…

  • Hojas inferiores amarillas: si están secas o permanecen firmes y además tienen los bordes quemados esto está indicando la falta de agua. Si la riegas, el problema se solucionara lentamente con el tiempo. Si las hojas se pudren o se caen, el origen del problema es bien diferente, y en vez de necesitar agua es que tú te has excedido de agua.
  • Bordes de las hojas rojizos: la está afectando las temperaturas demasiado bajas. La solución es quitar las macetas de los sitios expuestos a las heladas y dejarlas durante la noche en un sitio protegido.
  • Ausencia de flores: si la planta está sana, lo que debe haber ocurrido seguramente es que la planta esté padeciendo exceso de calor durante el invierno.
  • Base del tallo oscurecido: este es un síntoma peligroso, lo mejor es cortar la parte que está infectada. Si el malvón está cultivado en maceta la solución es transplantarlo a un nuevo recipiente. Durante los primeros días evita el exceso de agua al regarlo.
  • Moho gris sobre las hojas: se trata de brotitos, que se han favorecido por una abundante humedad ambiental. Quita las hojas que se vean enfermas y aumenta la ventilación de la planta, para una recuperación más rápida de la planta reduce el riego. Si este moho es muy denso podría tratarse de un problema con hongos, en ese caso hay que retirar rápidamente las partes enferma y aplicar producto específico a lo que queda sano.